La revista Tiempos Sustentables, comprometida con la difusión de iniciativas que marcan un rumbo hacia la sostenibilidad en Chile y Latinoamérica, se complace en presentar un análisis profundo del 7º Foro Internacional de Biodiversidad y Economía Circular de la Cámara Verde. Este evento, que congregó a más de 800 inscritos y cerca de 50 casos de éxito, tuvo en su tercera jornada, transmitida desde la Universidad Autónoma de Santiago, Chile, un especial protagonismo, evidenciando el liderazgo y la visión regenerativa que impulsa el país en Iberoamérica.


Verónica Prado, vicepresidenta de Cámara Verde Chile, dio la bienvenida a los asistentes y destacó que, en su segundo aniversario, la Cámara Verde Chile se consolida como un «punto de flecha» en la ruta hacia la regeneración. La misión de la organización es clara: «conectar, fortalecer y acompañar a todo el ecosistema hacia una economía compatible con la vida, una economía que sea sostenible y ojalá avancemos rápidamente hacia la regeneración». Esta visión ha permitido un crecimiento notable, pasando de cuatro a 25 empresas fundadoras y extendiendo su presencia por siete u ocho regiones del país.
La Academia Cámara Verde: Semilla de Conciencia y Regeneración

Un hito de la jornada fue el lanzamiento de la Academia Cámara Verde, presentada por Tamara López Burgos, su directora académica. López enfatizó que la educación es el «pilar fundamental para poder crear un cambio de conciencia» frente a la «policrisis» global. La academia busca desarrollar habilidades y competencias que impulsen una economía compatible con la vida, abandonando el modelo lineal de consumo y producción. Se hizo una especial mención a la biomímesis y el diseño regenerativo como fuentes de inspiración para soluciones innovadoras.
Biodiversidad como Motor de Desarrollo: El Primer Panel del Día
El foro dedicó un panel a la biodiversidad como motor de desarrollo, explorando cómo la conservación puede ser financieramente viable y generar impacto.

César Guajardo de Proyecto Land compartió el modelo de creación de áreas protegidas privadas financiadas por privados a través del crowdfunding y la economía colaborativa. Su propuesta busca satisfacer necesidades (como segundas viviendas) generando un impacto positivo, aunque reconoce que la Ley SBAP (Sistema Nacional de Áreas Protegidas) y su fiscalización estatal son clave para su éxito.

Isabel Herrera de Inmobiliaria La Aldea subrayó la importancia de reconectar a las personas con la naturaleza y comprender el valor que esta aporta a la calidad de vida. Sin embargo, advirtió sobre el «tremendo daño» de la fragmentación ecosistémica generada por la lógica urbana en territorios rurales.

Joaquín Undurraga de Mingamos, desde Chiloé, ilustró cómo el conocimiento de la biodiversidad puede impulsar un valor económico. Destacó el caso de la miel de Ulmo en Ancud, Chiloé, que, más allá de un simple producto, representa una economía circular completa al involucrar la polinización, la protección del bosque nativo y el sustento de apicultores. Mencionó el Derecho Real de Conservación como un mecanismo legal para preservar el territorio y la fiscalización por pares a través de redes como ASI Conserva Chile. Undurraga también señaló la escasez hídrica en Chiloé y el rol fundamental del pompón (humedales) y los bosques en la retención de agua.
Un desafío transversal identificado en este panel fue la lenta implementación de normativas y la dificultad de lograr la certificación formal de biodiversidad en Chile, así como la necesidad de cambiar los hábitos de consumo de la población para frenar la fragmentación de ecosistemas.
Cuantificando el Impacto Circular: La Visión desde México con Pablo Astete
Desde el norte de México, Pablo Astete Morales, biólogo y cofundador de Conecta Recicla, ofreció una perspectiva sobre la cuantificación del impacto en la economía circular. Su plataforma tecnológica trazabiliza residuos, integrando a recicladores, gestores, empresas y gobiernos, y proporcionando métricas de origen, movimiento y destino circular. Astete destacó que la Ley REP (Responsabilidad Extendida del Productor) en Chile ha sido un motor crucial para la gestión circular, algo que aún se encuentra en discusión en México. El objetivo de Chile es alcanzar el 70% de reciclaje para el año 2050, partiendo de un 20% hace unos años.

Bioeconomía y Empresas Responsables: Casos de Éxito Chilenos
El segundo panel del día presentó a empresas chilenas que ya están integrando la sostenibilidad en sus modelos de negocio.

Cristina Acuña de Idea Tecnologies compartió cómo transforman el plumavit (poliestireno expandido), un residuo de difícil reciclaje, en una resina para pinturas, reduciendo la huella de carbono al reemplazar materias primas vírgenes. En 10 años, han reciclado el equivalente a más de 200 toneladas de CO2.

Hugo Muñoz de Ecología en tu Barrio se enfoca en la gestión de residuos orgánicos a través del compostaje. Destacó que cada kilo de residuo orgánico compostado evita la emisión de 1.43 kg de CO2 equivalente. Reconoció el desafío de superar la reticencia de las personas y la inercia burocrática de las municipalidades.

Jaime Piningnov de Migran Chile presentó una innovadora iniciativa: la creación de una wallet digital con un token llamado «Terra» que valoriza la basura reciclable de los hogares. Los usuarios pueden canjear sus Terras por productos culturales o descuentos, y la empresa colabora con organizaciones animalistas y comedores sociales. Con más de 1.000 usuarios y 30 millones de Terras generados, Migran Chile busca incentivar el reciclaje y promover un consumo consciente.
Los panelistas coincidieron en que, aunque la Ley REP es un avance positivo, su implementación ha sido lenta y requiere de mayor capacidad instalada y un cambio cultural en el consumo.
Economía Circular en el Textil y Finanzas Sostenibles

Catherine Herrera de ISCATEx, experta en moda sostenible, abordó la problemática de la industria textil, una de las más contaminantes, señalando que la ropa existente en el mundo podría vestir a seis generaciones más. Herrera hizo un llamado a la responsabilidad del 100% de todos los actores –consumidores, productores, comercializadores– para lograr un diseño consciente, consumo local y la reconciliación con la historia y cultura propias.

Durante el panel de finanzas sostenibles, Jorge Muñoz, de Banca Ética Latinoamericana (Belat), subrayó el papel crucial del sistema financiero para canalizar capital hacia una sociedad más equitativa. En lugar de seguir los modelos tradicionales que solo se centran en la rentabilidad, Belat busca integrar los costos sociales y ambientales. Muñoz destacó que la banca ética es una herramienta vital para dirigir inversiones que generen un impacto positivo real.

Por su parte, Joaquín Gajardo Canales y Marcela Rincón, de Biofílica, aportaron la perspectiva de su empresa. Gajardo Canales comentó sobre el creciente interés de los inversionistas internacionales en generar impacto en Latinoamérica, dada su abundancia en capital natural. Marcela Rincón se centró en la importancia del diseño biofílico en entornos corporativos para mejorar el bienestar y ayudar a mitigar el cambio climático a través de la reducción de la temperatura y la purificación del aire, aunque señaló que en Chile la medición de estos beneficios es un campo en desarrollo.
Se debatió la necesidad de transicionar de la filantropía a la inversión de impacto, y la urgencia de superar las barreras culturales y políticas que impiden un mayor flujo de capital hacia proyectos regenerativos, a pesar de la evidencia que demuestra que las inversiones verdes son más rentables.
Políticas Públicas y Gobernanza Ambiental: El Cierre del Día

La jornada culminó con la presentación de Rubén Darío Pastén del Ministerio del Medio Ambiente, quien abordó los desafíos y avances legislativos para la economía circular en la construcción. Pastén destacó el proyecto «Acelerando la transición hacia una construcción circular y baja en carbono», financiado por el GEF, que busca impulsar un marco normativo, adaptar las compras estatales, y desarrollar herramientas para la valorización de materiales como la madera, los residuos mineros y la detección de extracción ilegal.
El último panel, con Teresita Alcántara Díaz, Gabriela Muñoz Figueroa y Diana Vega Enríquez, se centró en políticas públicas y gobernanza. Alcántara Díaz resaltó la «voluntad» de los líderes climáticos locales en municipios como Valdivia, Ancud o Torres del Paine, y la importancia del Acuerdo de Escazú para fomentar la participación ciudadana y la acción local. Vega Enríquez posicionó a Chile como pionero en legislación ambiental, aunque con desafíos en la fiscalización. Reconoció que, si bien la Ley REP fue inicialmente un «tigre sin garra», ha evolucionado hacia un modelo más colaborativo con la comunidad y el apoyo de la tecnología para la transparencia. Gabriela Muñoz, en tanto, abogó por observatorios ciudadanos y auditorías colaborativas para combatir el greenwashing y fortalecer la transparencia.
Un Llamado a la Acción Colectiva
La jornada chilena del Foro de Biodiversidad y Economía Circular dejó claro que Chile está forjando un camino prometedor hacia un futuro regenerativo. Como enfatizó Verónica Prado, el evento demostró con hechos que «el liderazgo innovador y valiente es parte esencial del ADN de nuestra comunidad». La invitación es a la acción inmediata y colaborativa, a «centrémonos en lo que nos une más que en lo que nos divide», y a reconocer que la sostenibilidad y la regeneración «no es opcional, es el único camino que tenemos». El vaso está, sin duda, medio lleno, y la esperanza reside en la capacidad de seguir construyendo alianzas entre el sector público, privado, la academia y la sociedad civil para «mostrar al mundo toda la cantidad de innovación, de creatividad y de enormes avances» que se están gestando en el país.
