De los Descartes Agroalimentarios a la Innovación: Economía Circular y Suprarreciclaje en la Producción de Alimentos e Ingredientes en Chile

En un mundo donde la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad urgente, la economía circular y el suprarreciclaje están tomando cada vez más importancia en la forma en que se producen y consumen alimentos. De acuerdo al estudio de FAO denominado “Pérdidas y Desperdicio de Alimentos en el Mundo – Alcance, Causas y Prevención”, se generan alrededor de un tercio de pérdidas y desperdicios en las diferentes etapas de la cadena de transformación y logística de alimentos, generando impactos relevantes desde los puntos de vista económico, social, y medioambiental, incrementando la huella hídrica, las emisiones de gases de efecto invernadero, las presiones sobre el uso de tierras arables, los costes productivos, provocando todo lo anterior una disminución en la disponibilidad y seguridad de alimentos para la población. 

En Chile, distintas iniciativas están demostrando que es posible convertir co-productos y descartes de la elaboración de agroalimentos en recursos, desarrollando ingredientes y productos alimentarios innovadores a partir de lo que antes se consideraban desechos, y simplemente se convertían en desperdicios que se disponían en vertederos y rellenos sanitarios.

¿Qué es la economía circular y el suprarreciclaje?

La economía circular es una práctica industrial que busca minimizar el desperdicio y optimizar el uso de los recursos, fomentando la reutilización, el reciclaje y la valorización de subproductos: en lugar de seguir el tradicional esquema lineal de «producir, usar y desechar», la economía circular promueve la reutilización, reparación y reciclaje de materiales; mientras que el suprarreciclaje (también conocido por su término en inglés upcycling) va más allá, al transformar y remanufacturar materiales de bajo valor económico y descartes de fabricación en productos con una mayor propuesta de valor, en términos tanto de atributos como económicos. En la industria alimentaria, esto se traduce en la obtención de ingredientes con propiedades saludables/bioactivas y/o alimentos innovadores, obtenidos a partir de descartes de producción o co-productos agroindustriales, tales como pomasas, bagazos, orujos, cáscaras o excedentes agrícolas que no cumplen con parámetros de calidad comercial, mas que continúan siendo inocuos para el consumo humano y que preservan sus componentes nutricionales y/o bioactivos.

Casos destacados en Chile 

 A continuación, se mencionan algunos ejemplos actuales reportados de innovaciones de origen chileno con enfoque circular en el desarrollo de nuevos ingredientes y productos agroalimentarios, las cuales se encuentran completamente alineadas con lo que establece la Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040:

  • Valoriza: Corresponde a una iniciativa que surge tras investigaciones desarrolladas desde la Universidad Bernardo O’Higgins, en una primera instancia junto con el trabajo colaborativo del Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA). Este emprendimiento se enfoca en desarrollar alimentos saludables a partir de la valorización de excedentes agroalimentarios provenientes principalmente del Mercado Mayorista Lo Valledor, el cual obtuvo en primer lugar un Fondo de Innovación Competitiva del Gobierno Regional Metropolitano (FIC-RM) a través del cual se desarrollaron los primeros prototipos alimentarios – sopas de verduras y compotas de fruta – junto con la creación de una planta piloto de procesamiento de alimentos con enfoque solidario y sostenible, posteriormente por medio de la adjudicación de un proyecto FonDeF IDeA se investigó en aumentar la durabilidad de los productos, se realizó una intervención nutricional en adultos mayores que consumieron los alimentos desarrollados durante dos meses, y se exploró el desarrollo de nuevas líneas de comercialización de estos alimentos, que permitan también lograr su presencia en el mercado. Por un lado, se resuelve el desafío de utilizar los excedentes agroalimentarios que antes quedaban desaprovechados en los patios del mercado, y por otro lado se contribuye a diversificar la matriz alimentaria de las organizaciones beneficiarias de la Fundación Banco de Alimentos, perteneciente al mencionado mercado mayorista.
  • Cáscara Foods: Corresponde a un emprendimiento alimentario fundado en 2018 que recupera entre 10.000 y 30.000 kilos mensuales de frutas y verduras descartadas, como manzanas y berries, para transformarlos en suplementos alimentarios y alimentos con propiedades saludables. En 2020 fueron ganadores del Premio Nacional de Innovación Avonni, y han sido adjudicatarios de numerosos premios y fondos de I+D+i para la conformación y expansión de la empresa.
  • Done Properly: Esta startup alimenticia desarrolla ingredientes especializados a partir de descartes provenientes de setas, por medio de bioprocesos, que permiten resultados tales como el realce de sabores en alimentos salados y preparaciones culinarias incorporando menores contenidos de sodio, y el desarrollo de proteínas sucedáneas a la carne. Han sido adjudicatarios de diversos fondos de I+D+i de CORFO y ANID que les han permitido el desarrollo, validación y expansión comercial tanto de sus productos como de sus tecnologías de procesamiento.
  • Valora Alimentos: Corresponde a una iniciativa desarrollada por la Universidad de Antofagasta que tiene como objetivo disminuir los residuos alimentarios y no alimentarios de los centros comerciales de frutas, verduras y hortalizas de la Región de Antofagasta, trabajando con centros tales como La Vega Central de Antofagasta y el Terminal Agropecuario de Calama. Ha contado con el apoyo de la Agencia Chilena para la Inocuidad Alimentaria (AChiPIA), del Ministerio del Medio Ambiente, de la Secretaría Regional Ministerial de Salud y del Comité de Desarrollo Productivo Regional de la Región de Antofagasta, y financiamiento de la Estrategia Regional de Innovación y del Gobierno Regional de Antofagasta.
  • Bagán: Producto elaborado por la empresa Up Foods que consiste en la elaboración de pâtés vegetales utilizando el bagazo de cebada proveniente de la fabricación de cerveza, transformando residuos en alimentos sensorialmente atractivos y gourmet. Han recibido apoyo de instituciones tales como el Centro de Desarrollo de Negocios SerCoTec de Curicó, el Consorcio Ciencia 2030 ScienceUp, y el Programa Estratégico Regional “Maule Alimenta al Mundo”.
  • HaProBa: Consiste en la revalorización un subproducto vitivinícola de alto valor nutricional y propiedades saludables, como lo es el orujo de uva, para el desarrollo de ingredientes para el desarrollo de alimentos y suplementos alimentarios con aporte en fibra dietética y sustancias bioactivas, disminuyendo la generación de gases de efecto invernadero. Esta empresa comenzó desde una investigación dirigida por el Centro de Nutrición Molecular y Enfermedades Crónicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y ha contado con el financiamiento de diversos fondos de I+D+i+E de instituciones como CORFO y ANID-CoNICyT.
  • Biodryingtech-BDT: Empresa que desarrolla tecnologías de procesos por medio de operaciones unitarias patentadas tales como ultrasonido y cavitación para deshidratar descartes agroindustriales como las cáscaras de cítricos y pomasas de manzanas, obteniendo ingredientes naturales en polvo para el desarrollo de alimentos. La empresa fue ganadora en 2024 del premio a la innovación Avonni en la categoría de alimentación equilibrada, y recientemente se adjudicó un proyecto de la línea “Crea y Valida Sostenible” para el desarrollo y validación técnico comercial de pectinas de manzanas provenientes de la elaboración de jugos.
  • InnovaGreen: Desarrolla ingredientes con propiedades saludables tales como FibraOx, que contiene fibras prebióticas y compuestos antioxidantes provienientes de la pomasa obtenida a partir del procesamiento agroindustrial de manzanas, material que muchas veces es dispuesto en vertederos o usado como compost con una baja propuesta de valor agregado. Ha contado con el apoyo de instituciones como InnovaUdeC y de fondos de CORFO y StartUp Ciencia de ANID.
  • NutriPop: Corresponden a snacks saludables desarrollados por Verax SpA, emprendimiento liderado por mujer que contempla la valorización de fibra de manzana obtenida como remanente de la elaboración de pulpas y jugos para la elaboración de sus productos, los cuales además son libres de sellos de advertencia asociados al contenido de energía e ingredientes críticos. Ha sido adjudicataria de dos fondos de InnovaChile-CORFO destinados al desarrollo y comercialización de sus productos en el mercado nacional y en algunos países latinoamericanos, y sus primeros productos fueron co-creados por medio de un trabajo colaborativo con el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA), y durante 2024 fue destacada dentro de las 10 mejores innovaciones alimentarias incluidas en el catálogo desarrollado por el Programa Estratégico Nacional “Transforma Alimentos”.
  • Frankles: Startup del rubro de la biotecnología en alimentos que desarrolla ingredientes alimenticios naturales – como colorantes y saborizantes – obtenidos a partir de materias primas vegetales y coproductos agroindustriales mediante bioprocesos de extracción innovadores, utilizando solventes que son amigables con el medioambiente e inocuos para el consumo humano.
  • Trongkai: Emprendimiento dedicado al desarrollo de productos tales como pastas untables y fermentados con harina de orujo de uva bajo la marca Cumentún, asistidos por algoritmos inteligencia artificial (IA), lo que ayuda a lograr combinaciones de sabores y texturas organolépticamente deseables por parte de los consumidores objetivo de este tipo de productos.
  • The Not Company: La ya posicionada startup alimenticia de origen chileno que usa su algoritmo de machine learning Giuseppe para ayudar al desarrollo de productos sucedáneos animales a partir de matrices vegetales, muchas de ellas corresponden a co-productos provenientes de la elaboración de alimentos y preparaciones culinarias, reduciendo el impacto ambiental.
  • CCF-IFAN: Por medio de iniciativas de I+D+i de CORFO se conformó el “Consorcio de Cereales Funcionales” (CCF), cuyo primer hito correspondió al desarrollo de ingredientes en polvo concentrados en β-glucanos (fibra soluble especializada) a partir de semillas y fracciones descartadas de avena, generando una propuesta de valor de suprareciclaje. Posteriormente, a través de la conformación del centro “Ingredientes Funcionales y Aditivos Naturales” (IFAN) con apoyo de un proyecto de la Gerencia de Capacidades Tecnológicas, se diversificó y optimizó la producción de este ingrediente, como también se trabajó de forma colaborativa con otros emprendedores y empresas, muchos de ellos alineados a las tendencias de innovación circular y suprarreciclaje.
  • Kuna Foods: Este emprendimiento femenino se ha especializado en el desarrollo de alimentos para bebés y niños pequeños, que utilizan ingredientes naturales como aquellos provenientes del aprovechamiento de co-productos agroindustriales tales como zapallos, betarragas, espinaca, manzanas, peras y berries, con los cuales obtienen deshidratados y jugos concentrados que son incorporados como ingredientes a sus productos. La empresa se ha adjudicado diversos fondos de emprendimiento e innovación de CORFO destinados al desarrollo y expansión comercial de sus productos, siendo el primero de ellos (puffs) co-creado de forma colaborativa con el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA).

Algunos beneficios de la incorporación de prácticas de economía circular y suprarreciclaje en alimentos

  • Disminución de las pérdidas alimentarias, previniendo que se conviertan en desperdicios orgánicos.
  • Generación de ingredientes y alimentos procesados innovadores, con mayor propuesta de valor en comparación a sus materias primas de origen.
  • Uso sostenible de recursos naturales y alimentos, y reducción de las huellas hídrica y de carbono.
  • Apertura a nuevos mercados y oportunidades económicas, contemplando la generación de nuevas oportunidades de negocio y empleo en sectores emergentes.
  • Impacto social positivo y acceso a alimentos nutritivos y saludables, en especial para personas cada vez más preocupadas y conscientes de una alimentación más sostenible y natural.

Desafíos por superar

Pese a los avances e iniciativas existentes hacia el suprarreciclaje de alimentos, persisten retos como la escalabilidad industrial que apunte a la recuperación y revalorización de alimentos e ingredientes agroalimentarios, la generación de normativas específicas que fomenten el procesamiento de subproductos alimentarios, y la educación de los consumidores respecto a su percepción de productos recuperados. Sin embargo, el ecosistema chileno de innovación circular avanza con fuerza gracias al impulso de iniciativas público-privadas sinérgicas.

Conclusión

La economía circular y el suprarreciclaje ofrecen una ruta clara hacia un sistema alimentario más justo, eficiente y sostenible, de la mano junto a un consumo de alimentos más consciente y responsable. Los casos chilenos, tanto desde la empresa como desde la investigación aplicada, demuestran que es posible revalorizar residuos para crear alimentos que satisfagan necesidades de los consumidores desde los ámbitos nutricional, hedónico y sostenible. Innovación, salud y sostenibilidad pueden –y deberían– ir de la mano.

J. Pablo Vivanco Lovazzano

Docente y Consultor de I+D+i y Vinculación en Asuntos Regulatorios y Sensoriales de Productos AgroAlimentarios | Evaluador y Gestor de Proyectos I+D+i+E | Miembro Honorario del Capítulo Chileno de Composición de Alimentos (CapChiCAL)

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