El Asfixiante Invierno de Santiago: Un Desafío Urgente para la Sostenibilidad

Podcast de El Asfixiante Invierno de Santiago
Tiempos Sustentables OnAir
Revisa este artículo en
Tiempos Sustentables On-Air

Con la llegada de las bajas temperaturas que marcaron el fin de semana y que se proyectan para los próximos días, Santiago vuelve a enfrentarse a un viejo y persistente enemigo: la contaminación del aire. Lo que para muchos significa un resguardo del frío, para la capital se traduce en alertas ambientales y un riesgo latente para la salud pública. En Tiempos Sustentables, analizamos por qué este problema persiste y qué significa para el futuro de nuestra ciudad.

Este lunes, con pronósticos de una semana fría, la Región Metropolitana ya vive una realidad compleja. Las mediciones de calidad del aire del fin de semana mostraron niveles preocupantes. Si bien este 14 de julio las condiciones eran de «Poco saludable» con 69 µg/m³ de PM2.5, el sábado 12 de julio ya se había decretado Preemergencia Ambiental, con valores cercanos a los 100 µg/m³, un umbral que representa un «Muy poco saludable» y un «riesgo alto para la salud», según registros y alertas.

Un Cóctel Tóxico Bajo la Inversión Térmica

La principal causa de esta atmósfera densa y tóxica es un fenómeno tristemente familiar en Santiago: la inversión térmica. En invierno, el aire frío y pesado se asienta en el valle, atrapando las emisiones contaminantes como una cúpula invisible. Debajo de esta «tapa», se acumulan partículas finas como el PM2.5, altamente peligrosas por su capacidad de penetrar profundamente en los pulmones.

Aunque históricamente el transporte y la industria han sido grandes emisores, hoy el foco principal se ha desplazado: la calefacción residencial a leña es, sin duda, el mayor culpable. Representa, según estudios de Tiempos Sustentables, más del 90% de las emisiones de PM2.5 en áreas saturadas y un porcentaje significativo en toda la Región Metropolitana. Se estima que más de 96.000 hogares en la capital aún utilizan este tipo de calefacción, a menudo con leña húmeda o en equipos ineficientes, lo que multiplica su impacto contaminante.

Un Impacto que Va Más Allá del Aire

Las consecuencias de esta contaminación son devastadoras. En términos de salud pública, la exposición crónica a PM2.5 está directamente relacionada con un aumento de enfermedades respiratorias (asma, bronquitis), cardiovasculares (infartos, accidentes cerebrovasculares) e incluso cáncer. «Cada año, la contaminación del aire en Chile causa cerca de 4.800 muertes prematuras«, advierten los expertos, un costo humano inaceptable.

Pero el problema no es solo de salud. El costo económico anual de la contaminación se estima en unos US$5.000 millones, afectando la productividad, la infraestructura y los servicios de salud. Para una ciudad que busca la resiliencia urbana, un aire irrespirable es un talón de Aquiles que la hace vulnerable a futuras crisis ambientales. ¿Cómo puede una ciudad funcionar plenamente si sus habitantes no pueden respirar libremente?

Desde la perspectiva de la gestión de recursos, la demanda de leña no regulada puede fomentar la tala insostenible, ejerciendo presión sobre los ecosistemas forestales. Si bien algunos argumentan que la leña puede ser «carbono neutro», esto solo es cierto si proviene de fuentes gestionadas de forma sostenible, está seca y se quema en equipos eficientes, condiciones que rara vez se cumplen en la práctica generalizada.

Avances y Desafíos del Plan de Descontaminación Atmosférica

El Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) para la Región Metropolitana, impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), ha logrado ciertos avances. Las cifras de 2023 y 2024 mostraron reducciones en las «horas en episodio» de contaminación, lo que sugiere una mejora. El PDA establece medidas como:

  • Prohibición de uso de calefactores a leña durante episodios críticos (Alertas, Preemergencias y Emergencias).
  • Restricciones vehiculares y paralización de fuentes industriales.
  • Cero tolerancia a quemas agrícolas.
  • Programas de recambio de calefactores y subsidios para el mejoramiento térmico de viviendas.

Sin embargo, la persistencia de las alertas demuestra que el camino es largo. El principal desafío radica en la implementación efectiva y la fiscalización. La adopción de tecnologías más limpias, como las estufas a pellet o la calefacción eléctrica, enfrenta barreras económicas y culturales. El alto costo inicial de estos sistemas y la arraigada tradición del uso de leña dificultan la transición, a pesar de los subsidios. Además, la fiscalización del uso de leña en barrios con alta dependencia aún es compleja.

El Camino Hacia un Santiago Respirable

Para Tiempos Sustentables, la solución a la contaminación del aire en Santiago requiere un enfoque multifacético y un compromiso sostenido. No basta con las prohibiciones temporales; se necesita una transformación estructural:

  1. Acelerar el recambio de calefactores y mejorar el aislamiento térmico: Los programas de subsidios deben ser más ambiciosos y accesibles, con foco en los hogares más vulnerables.
  2. Fomentar la eficiencia energética: Promover estándares de construcción que reduzcan la necesidad de calefacción intensa.
  3. Fortalecer la fiscalización: Utilizar tecnologías avanzadas, como drones y cámaras termográficas, para detectar el uso ilegal de leña.
  4. Promover la educación ambiental: Concientizar a la población sobre los riesgos y las alternativas sostenibles.
  5. Expandir el transporte público limpio y la electromovilidad: Reducir las emisiones vehiculares.
  6. Invertir en infraestructura verde: La reforestación urbana y los cinturones verdes pueden actuar como «filtros naturales», mejorando la calidad del aire y la resiliencia de la ciudad.

El invierno de 2025 es un recordatorio claro de que la calidad del aire de Santiago es una emergencia ambiental y de salud pública que no puede esperar. Como ciudadanos y actores de la sociedad, tenemos la responsabilidad de exigir y construir un futuro donde respirar aire puro no sea un privilegio, sino un derecho fundamental para todos.

Deja un comentario