Durante los últimos años, he analizado el mercado laboral desde ángulos que parecen opuestos, pero que convergen en un mismo diagnóstico. Desde la masividad en Laborum y la táctica comercial en Verisure, hasta la visión sistémica en la ONU, el desarrollo empresarial en Multiply y la dirección de alianzas en Emprediem, he confirmado una verdad incómoda: La empleabilidad ha dejado de ser una cuestión de «marketing personal» para convertirse en una obra de ingeniería humana.
Sé que para muchos —Gerentes de Talento, consultores de RR.HH. y profesionales buscando su lugar— la presión por «encajar» o encontrar la pieza perfecta es agotadora. Hemos caído en la trampa del maquillaje cosmético: optimizar el algoritmo de LinkedIn, sobrecargar el CV de adjetivos y pulir la fachada, mientras la estructura interna se siente frágil. Es momento de dejar de decorar la superficie y empezar a trabajar en la obra gruesa.
Para que una carrera —o una organización— alcance el éxito real y sea resiliente en este 2026, debemos migrar hacia una «Arquitectura de Valor» basada en tres pilares:
1. El Propósito: Cimiento que Sostiene la Rentabilidad (P&L)
A quienes buscan talento: Sé que la urgencia tienta a buscar «manos que ejecuten». Pero los invito a buscar corazones alineados. Un profesional que no entiende cómo su rol cuida el entorno o impacta en la sociedad es un activo que pierde valor cada día. La sostenibilidad no es un «extra» ético; es el lenguaje moderno del riesgo y la eficiencia.
2. Métricas de Impacto: Mentalidad Data-Driven
La sostenibilidad es, en el fondo, gestión de la verdad. No podemos mejorar lo que no nos atrevemos a medir.
Al profesional en transición: No te limites a contar tu historia; muestra tu impacto. El mercado no busca ocupantes de cargos, busca arquitectos de soluciones que transformen métricas frías en decisiones que den vida al negocio.
A las consultoras de Outplacement: Acompañen al candidato a descubrir su valor sistémico. Menos adjetivos, más evidencia de crecimiento real.
3. El Sistema Operativo: Inteligencia Humana Aumentada
Estamos delegando el procesamiento a la IA, y es brillante para la eficiencia. Pero el criterio ético, el pensamiento crítico y la empatía son las capacidades que sostienen el sistema cuando la tecnología llega a su límite.
¿Qué infraestructura de pensamiento estamos dejando para las próximas décadas? No necesitamos operarios de herramientas; necesitamos arquitectos de soluciones que usen la tecnología para amplificar su juicio humano, no para reemplazarlo. En un mundo automatizado, la ética es nuestra mayor ventaja competitiva.
Mi Tesis de Valor: «Cabeza fría para la visión estratégica (el plano), corazón activo para inspirar a las personas (la energía) y manos firmes para la ejecución (la obra).»
A los líderes y a quienes buscan nuevas oportunidades: No vendan promesas, presenten arquitecturas de solución. El futuro del trabajo no se espera, se diseña con manos firmes y cabeza fría.
La pregunta final es: ¿Estás construyendo un activo de alto rendimiento para el planeta o solo estás decorando una oficina vacía?
Es momento de la arquitectura de valor. Es tiempo de sostenibilidad real.
Jesús Blasco Valencia
Estratega de Negocios | Director de Tiempos Sustentables