Equidad de Género en ESG: Transformando Empresas Más Sostenibles e Inclusivas

La sostenibilidad empresarial ha pasado de ser un concepto idealista a convertirse en un factor decisivo para la competitividad en el mercado. En este escenario, el enfoque ESG (Environmental, Social, Governance) se ha consolidado como una herramienta clave para evaluar el impacto de las empresas. Sin embargo, a menudo la equidad de género dentro de ESG se limita a métricas internas como la representación en liderazgo o las brechas salariales.

Pero ¿qué sucede más allá de los muros corporativos? La equidad de género no puede ser una política aislada dentro de la organización; debe permear toda la cadena de valor:  proveedoras/es, las empresas contratistas y las iniciativas de responsabilidad social. A través de estrategias integradas, las compañías pueden generar un impacto real y sostenible en los ecosistemas donde operan.

El impacto de la equidad de género en la cadena de valor

Las grandes empresas no existen en un vacío. Su red de proveedoras/es, contratistas y socios estratégicos puede influir directamente en el acceso de mujeres a oportunidades económicas y laborales. Cuando una empresa integra criterios de equidad de género en su cadena de abastecimiento, no solo mejora su competitividad, sino que también fortalece comunidades y reduce desigualdades estructurales.

Un ejemplo relevante de esto es el programa de Unilever: «Promoting Diverse Suppliers», diseñado para impulsar negocios liderados por mujeres dentro de su red de proveedores (Unilever, 2024). Este tipo de iniciativas generan beneficios concretos, tales como mayor resiliencia económica al diversificar socios comerciales, reducción de riesgos operativos y reputacionales asociados a desigualdades de género, cumplimiento con estándares globales que exigen mayor transparencia en ESG.

De acuerdo con estudios de McKinsey & Company (2020), las compañías que promueven diversidad en sus cadenas de valor pueden aumentar hasta un 25% su rentabilidad, lo que demuestra que la inclusión no es solo una cuestión ética, sino también una estrategia de negocio.

Responsabilidad social y equidad de género: una apuesta por el desarrollo

El compromiso de las empresas con la equidad de género no debe limitarse a sus propias operaciones; también deben generar un impacto positivo en las comunidades donde operan. A través de sus iniciativas de responsabilidad social, las compañías pueden contribuir de manera significativa a la reducción de brechas de género.

Algunos ejemplos de estrategias efectivas que se pueden encontrar incluyen:

  • Capacitación digital para mujeres emprendedoras, como el programa Women in Digital Business Initiative, impulsado por Microsoft Philanthropies, la OIT y el Centro Internacional de Formación de la OIT, que busca fortalecer la inclusión femenina en la economía digital (International Telecommunication Union, 2024).
  • Acciones ambientales con enfoque de género, asegurando que las mujeres sean parte de la toma de decisiones sobre transición energética y sostenibilidad.
  • Iniciativas para prevenir violencia de género en espacios laborales y comunitarios, estableciendo protocolos de protección y alianzas estratégicas.

Según el World Economic Forum (2024), integrar equidad de género en las estrategias de ESG no solo fortalece la legitimidad de una empresa, sino que también mejora su reputación y capacidad de atraer inversionistas comprometidos con la sostenibilidad.

En conclusión, es preciso señalar que la evolución de la ESG nos demuestra que la equidad de género no debe ser tratada como un criterio secundario, sino como un eje central de transformación empresarial. Las compañías que lideran este cambio no solo cumplen con estándares globales, sino que también construyen modelos de negocio más resilientes y competitivos.

El desafío para el futuro es claro: aquellas empresas que adopten estrategias ESG con enfoque de género estarán mejor posicionadas para enfrentar los retos de la sostenibilidad. Porque una empresa que ignora la equidad de género no solo pone en riesgo su reputación, sino que también limita su propio crecimiento.


Referencias

McKinsey & Company. (2020). Diversity wins: How inclusion matters. Recuperado de:  https://www.mckinsey.com/business-functions/organization/our-insights/diversity-wins-how-inclusion-matters 

International Telecommunication Union. (2024). Women in Digital Business Initiative: Advancing entrepreneurship, gender equality, and sustainable growth. Recuperado de:  https://www.itu.int/hub/2024/09/women-in-digital-business-initiative-advancing-entrepreneurship-gender-equality-and-sustainable-growth/ 

Unilever. (2024). Promoting Diverse Suppliers. Recuperado de:  https://www.unilever.com/sustainability/equity-diversity-and-inclusion/promoting-diverse-suppliers/ 

World Economic Forum. (2024). Global Gender Gap Report 2024. Recuperado de:  https://www.weforum.org/reports/global-gender-gap-report-2024 

Ivonne Yupanqui

Especialista en sostenibilidad social, equidad de género y gestión de impacto en proyectos de desarrollo, con más de 15 años de experiencia en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas y programas en contextos de emergencia y desarrollo sostenible.

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