Julio de 2025 se erige como un mes pivotal en la narrativa global de la sostenibilidad. Varias decisiones judiciales sin precedentes se han hecho evidentes. Los alarmantes indicadores ecológicos también se destacan. Avances tecnológicos han subrayado la imperiosa necesidad de una acción concertada y equitativa.
Para América Latina, estas dinámicas no son meros titulares. Son un espejo de sus propios desafíos. También son un llamado a la acción urgente.
La CIJ: Un Hito en la Justicia Climática Internacional
El 23 de julio de 2025, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emitió una opinión consultiva unánime. Esta opinión recalibra las obligaciones legales internacionales de los Estados. Estas obligaciones se enfocan en la protección del sistema climático global. Esta resolución fue impulsada por pequeñas naciones insulares. Estas naciones enfrentan la inminente amenaza de la desaparición por el aumento del nivel del mar. La resolución ha sido universalmente aclamada como un «hito». También se considera un «punto de inflexión» en el derecho climático internacional.
La CIJ dictaminó que el «derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible es fundamental.» Es inherente al disfrute de otros derechos humanos.» Este derecho es fundamental. Esta declaración no es menor. Ahora se considera parte del derecho internacional consuetudinario. Esto implica su obligatoriedad para todos los países. La inacción frente al cambio climático podría, por tanto, constituir una violación del derecho internacional. Esto abre la puerta a litigios. También se abre la posibilidad de compensaciones para las naciones o individuos afectados.
Para América Latina, esta opinión reviste una importancia capital. Refuerza la posición jurídica de las comunidades vulnerables que buscan reparación. También eleva la presión sobre las economías desarrolladas para que cumplan sus compromisos climáticos. Adicionalmente, la CIJ sugirió que los gobiernos son responsables del impacto climático de las empresas que operan bajo su jurisdicción. Esta sugerencia anticipa un escrutinio regulatorio más estricto. También prevé la consolidación de marcos ESG (Medio Ambiente, Social y Gobernanza) en la región.
El Día del Sobregiro de la Tierra. La Cruda Realidad de Nuestra Deuda Ecológica
El 24 de julio de 2025 se marcó una fecha sombría. Fue el Día del Sobregiro de la Tierra. Este es el momento más temprano registrado. La humanidad ha agotado los recursos naturales que el planeta puede regenerar en un año. A partir de este día, la humanidad opera en una «deuda ecológica» con el planeta. La Global Footprint Network estima que, al ritmo actual, la humanidad requiere 1.8 planetas para sostener su modelo de consumo.
Este sobregasto ecológico se manifiesta en una progresiva pérdida de biodiversidad. También se evidencia en el agotamiento de acuíferos, la deforestación y la erosión del suelo. Además, hay una acumulación de CO₂. Estos factores intensifican la frecuencia y severidad de los eventos climáticos extremos. La disparidad en el impacto es abrumadora. Si la población mundial adoptara el estilo de vida de los residentes de Estados Unidos, se necesitarían cinco planetas. En cambio, naciones como India apenas requieren 0.7 planetas, y Colombia no figura entre los mayores depredadores.
La Global Footprint Network califica este sobregiro como una «falla estructural del mercado global». Los sistemas económicos actuales incentivan la sobreexplotación. No internalizan el verdadero costo de los recursos naturales. Este desequilibrio compromete la salud planetaria. Además, amenaza la seguridad alimentaria, energética y sanitaria de millones. Este es un problema predominante en las comunidades más vulnerables de nuestra región.

Cofundador de la Global Footprint Network
Como advirtió Mathis Wackernagel, cofundador de la Global Footprint Network, «El sobregiro terminará por diseño o por desastre». Esta situación es una disyuntiva que exige una voluntad política inquebrantable. También requiere acciones decisivas en América Latina.
La Transición Energética: Luces y Sombras en el Horizonte Latinoamericano
La transición energética global exhibe un progreso notable, aunque no exento de desafíos. Las energías renovables representaron el 92.5% de la nueva capacidad eléctrica añadida a nivel mundial en 2022. Estas energías también constituyeron el 74% del crecimiento de la generación eléctrica en 2024.
Sorprendentemente, el 90% de los proyectos de energía renovable son ahora más económicos que sus contrapartes fósiles. La inversión en energía verde alcanzó los 2 billones de dólares el año pasado, superando en 800.000 millones de dólares la inversión en combustibles fósiles.
En nuestra región, Chile se posiciona como líder en electromovilidad. Parque Arauco está a la vanguardia en este avance. Alberga cerca del 20% de los cargadores semi-rápidos del país. Honda, por su parte, lanzó un vehículo eléctrico ultracompacto para reparto urbano. Las ventas globales de vehículos eléctricos se dispararon de 500.000 en 2015 a más de 17 millones en 2024. Hubo un incremento interanual del 24% en junio de 2025. Esto fue impulsado por la robusta demanda en China y Europa.
No obstante, la transición no avanza con la celeridad necesaria. África tiene vastas necesidades de electrificación. Sin embargo, representó menos del 2% de la nueva capacidad de energía verde instalada el año pasado. Esto se debe al elevado costo del capital.
Esta disparidad es un reflejo de la situación en gran parte del Sur Global. Se requiere empoderarlo para generar su propia electricidad. Esto debe hacerse sin agravar sus ya insostenibles niveles de deuda. A pesar del auge de las renovables, la producción global de combustibles fósiles continúa en ascenso. Esto se debe al aumento general de la demanda energética. La electricidad se consume masivamente en los centros de datos de IA. Para 2030, estos centros podrían igualar el consumo eléctrico actual de todo Japón.
Salvaguardando la Biodiversidad y Combatiendo la Contaminación: El Imperativo Regional
La salud planetaria se encuentra bajo asedio. Diversas formas de explotación y contaminación son responsables. Sin embargo, también se observan esfuerzos cruciales de conservación en nuestra región. La minería en aguas profundas es una nueva frontera de explotación. Un informe de Greenpeace (21 de julio de 2025) expone cómo la industria utiliza los temores de «seguridad nacional». Esto se hace para acelerar la extracción de minerales en ecosistemas marinos prístinos. Líderes indígenas han alzado su voz. También lo han hecho los Estados del Pacífico. Ellos exigen una prohibición, moratoria o pausa precautoria. Declaran enfáticamente: «El Pacífico no es una zona de sacrificio». La ONU, por su parte, emite una advertencia. Los fondos marinos no deben convertirse en el «Salvaje Oeste». No pueden ser el escenario de la explotación de minerales raros.
Las negociaciones del Tratado Global sobre la Contaminación por Plásticos (INC-5.2) constituyen otro frente crítico. WWF insta a los gobiernos a forjar un tratado que sea robusto y legalmente vinculante. Advierte que una «pequeña minoría de países» está obstaculizando un progreso significativo. Un reciente informe de WWF se ha realizado en colaboración con la Universidad de Birmingham. Se titula «Plásticos, Salud y Un Planeta». Este informe explica cómo los micro y nanoplásticos afectan la disrupción endocrina. El informe revela los efectos de estos plásticos y sus riesgos relacionados. También los asocia con cánceres relacionados con hormonas, problemas reproductivos y afecciones respiratorias crónicas. Esto eleva la crisis de la contaminación plástica a una amenaza directa para la salud humana. En El Salvador, iniciativas buscan reducir la contaminación por colillas de cigarrillos. La Fundación Marea Verde en Panamá se ha propuesto interceptar los residuos fluviales antes de que lleguen al mar.
En el ámbito de la conservación de la biodiversidad, Chile aprobó un ambicioso plan. Su objetivo es proteger las dos especies de ranitas de Darwin, que son endémicas del país. Estas especies están gravemente amenazadas. Un estudio publicado el 25 de julio de 2025 subraya la urgencia de proteger las redes subterráneas de hongos. Es crucial para la salud del planeta. El 90% de los puntos críticos de biodiversidad de hongos micorrízicos se encuentran en ecosistemas desprotegidos. Su pérdida podría mermar la capacidad de reducción de emisiones de carbono y la productividad de los cultivos.
Resiliencia Climática y el Futuro de Nuestras Ciudades: Un Desafío Ineludible
Los impactos del cambio climático se han intensificado. Esto evidencia una urgencia crítica para la adaptación. Las olas de calor han azotado severamente el hemisferio norte. En junio de 2025, se registró el tercer mes más caluroso en casi un siglo en Europa. Una ola de calor en Madrid y Barcelona se cobró 458 vidas. Las inundaciones han causado estragos desde el Himalaya hasta Texas, exponiendo peligrosas brechas en los sistemas de alerta temprana. Las sequías y la desertificación son una preocupación creciente, afectando a millones y reduciendo la producción de cultivos. En un contraste climático, Chile y Argentina experimentaron un frío extremo. Esto fue debido a un anticiclón polar. La nieve cubrió partes del desierto de Atacama por primera vez en más de una década.
La Dra. Katherine Hayhoe, científica principal de The Nature Conservancy, argumenta que el cambio climático no genera nuevos riesgos. Por el contrario, amplifica los riesgos existentes. Esto exige una preparación proactiva para eventos futuros. Las ciudades desempeñan un papel fundamental en la mitigación y la adaptación. Tres cuartas partes de las ciudades líderes en la red C40 reducen las emisiones de gases de efecto invernadero. Lo hacen más rápidamente que sus gobiernos nacionales. Hay una disminución promedio del 7.5% en las emisiones per cápita entre 2015 y 2024. El IPCC celebró su Segunda Reunión de Autores Principales en Mombasa del 21 al 25 de julio de 2025. El objetivo fue desarrollar el Informe Especial sobre el Cambio Climático y las Ciudades. Este informe se centra en los impactos, riesgos y soluciones de adaptación y mitigación.

Científica principal de The Nature Conservancy.
Innovación y Políticas de Sostenibilidad: El Impulso de Chile y la Región
Julio de 2025 ha sido testigo de una amplia gama de iniciativas corporativas. También ha visto cambios de políticas que reflejan enfoques diversos hacia la sostenibilidad. En Chile, la extensión por 10 años de la Ley de I+D es crucial para la innovación. También representa un impulso para la inversión empresarial. Además, la implementación de la Ley Marco de Cambio Climático de Chile avanza a paso firme.
En el ámbito corporativo, Carozzi está probando cinco startups para transformar la industria alimentaria. Nestlé y Barry Callebaut se asociaron para restaurar regiones degradadas de cacao y café en Brasil. PepsiCo lanzó una campaña para recolectar 30 toneladas de residuos y transformar espacios públicos. El turismo sostenible también es un foco. El informe del Foro Económico Mundial, «Viajes y Turismo en un Punto de Inflexión», destaca la necesidad de una gestión más inteligente. La sostenibilidad depende de esta gestión. Se necesita también la distribución equitativa del turismo para abordar el sobreturismo. Las vacaciones en Chile podrían movilizar 3.5 millones de viajes sostenibles.
Sin embargo, persisten desafíos políticos. La política climática de la UE es ambiciosa con un objetivo de reducción del 90% de las emisiones para 2040. Sin embargo, ha flexibilizado su postura y permite la compensación de emisiones fuera de la UE. En EE. UU., USAID recortó fondos para una iniciativa de recolección de agua de lluvia en Vanuatu. Además, la administración Trump ha ordenado al Servicio de Parques Nacionales inventariar la señalización sobre el cambio climático. Esto es para su posible eliminación. Estos ejemplos subrayan la necesidad de una política climática coherente y un compromiso sostenido para evitar frenar el progreso.
Conclusión: Imperativos para un Futuro Sostenible, Integrado y Equitativo
Julio de 2025 ha encapsulado la complejidad del desafío global de la sostenibilidad. Esto incluye una amalgama de tendencias alarmantes y desarrollos legales. Los desarrollos científicos son innovadores. Además, hay un llamado inequívoco a una acción más urgente, integrada y equitativa. Para América Latina, esto se traduce en los siguientes imperativos:
- Acelerar la Transición Justa: El ritmo de la descarbonización debe intensificarse drásticamente. Se debe priorizar la financiación y transferencia tecnológica hacia el Sur Global.
- Reformar los Sistemas Económicos: Es fundamental internalizar los costos ambientales y revalorizar el capital natural en nuestros modelos económicos.
- Fortalecer la Gobernanza Regional y Global: El dictamen de la CIJ es una herramienta poderosa. Esta debe ser capitalizada mediante una cooperación internacional robusta. También requiere tratados vinculantes.
- Invertir en Soluciones Basadas en la Naturaleza: Abordar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad exige estrategias holísticas. Estas estrategias deben reconocer su interconexión. Es importante priorizar la restauración de ecosistemas y la protección de la biodiversidad. Esto abarca desde las ranitas de Darwin hasta las redes de hongos subterráneas.
- Fomentar la Innovación Responsable: Los avances tecnológicos deben desarrollarse con un enfoque claro en la reducción de la huella ambiental.
- Promover la Participación Pública y la Educación: Es crucial elevar la conciencia pública. También es importante asegurar que las verdades científicas sobre el cambio climático sean comprendidas. Estas verdades deben traducirse en acciones generalizadas. De esta manera, se contrarresta la desinformación.
El camino a seguir requiere un compromiso inquebrantable. También necesita soluciones innovadoras. Es necesaria una voluntad colectiva para transitar hacia un futuro verdaderamente sostenible y resiliente en América Latina y el mundo.
