Chile Desafía al Cambio Climático: La Revolución Genética que Busca Salvar a la Avena Global

La biotecnología aplicada en La Araucanía no solo busca resistencia a la sequía; promete transformar este grano en la base de la futura medicina y cosmética natural.

En un escenario donde la seguridad alimentaria mundial pende de un hilo debido a la crisis climática, Chile ha decidido convertir sus campos en laboratorios de vanguardia. Posicionado actualmente como el segundo mayor exportador mundial de avena procesada, el país enfrenta la paradoja de tener una posición de mercado privilegiada amenazada por un clima cada vez más hostil.

La respuesta de la ciencia chilena, liderada por investigadores de INIA-Carillanca, es una apuesta agresiva por la innovación genética. El objetivo es claro: rediseñar la arquitectura biológica de la avena para sobrevivir en un mundo con menos agua. Este avance será el eje central de la próxima International Oat Conference (OAT 2026), que reunirá a la élite científica mundial en Chile el próximo noviembre.

El «Germoplasma»: La biblioteca de la supervivencia

Para entender la magnitud del trabajo, hay que mirar bajo el microscopio. El secreto reside en el germoplasma, el conjunto de recursos genéticos que define qué es la avena. Mónica Mathias, investigadora en mejoramiento genético de INIA, explica que la diversidad genética es estratégica: permite «adaptar las variedades a distintas condiciones agroclimáticas y reducir la dependencia de insumos externos».

El desafío agronómico actual es crítico: se ha registrado una marcada disminución del recurso hídrico en primavera en la zona sur de Chile. Esto no solo seca los cultivos, sino que degrada los suelos y merma el rendimiento. La solución científica consiste en identificar y seleccionar aquellos genes ancestrales o modernos que permitan a la planta ser eficiente en el uso de agua y nutrientes, manteniendo su calidad sin requerir cargas masivas de fertilizantes o pesticidas.

Speed Breeding y Pan-genomas: Acelerando la evolución

La agricultura tradicional tarda décadas en estabilizar una nueva variedad. Chile está rompiendo esa barrera temporal mediante el «speed breeding» (cría rápida).

Esta técnica implica:

  • Cultivo de embriones en invernadero: Acelera el ciclo de vida de la planta para obtener múltiples generaciones en un solo año.
  • Edición Génica y Genómica: Aunque incipiente en la especie, Chile avanza en el uso de estas herramientas, apoyadas por análisis de pan-genomas y super-pangenomas. Estas metodologías permiten «leer» el mapa completo de la evolución de la avena para identificar genes específicos de resistencia.
  • Inteligencia Artificial (IA): Se proyecta el uso de IA y fenómica para predecir comportamientos de cultivos y realizar una agricultura de precisión quirúrgica.

De alimento a bio-producto: Cosmética, Medicina y Mercados Premium

La innovación genética no solo busca que la planta sobreviva, sino que valga más. La investigación chilena está impulsando variedades con perfiles nutricionales específicos que abren puertas a industrias de alto valor:

  1. Nutrición Funcional: Aumento de betaglucanos (fibra soluble clave para el corazón), proteínas y lípidos saludables.
  2. Seguridad Alimentaria: Desarrollo de avenas bajas en gluten y micotoxinas, respondiendo a la demanda de consumidores celiacos o sensibles.
  3. Usos Alternativos: Creación de líneas genéticas diseñadas exclusivamente para la industria cosmética y la medicina, aprovechando los compuestos bioactivos del grano para la salud dérmica y tratamientos clínicos.

OAT 2026: El epicentro de la discusión mundial

Todo este ecosistema de innovación convergerá en la International Oat Conference (OAT 2026). El evento no solo busca mostrar los avances científicos, sino consolidar a Chile como un hub tecnológico agrario, integrando conocimientos sobre el microbioma del suelo y la adaptación al estrés ambiental.

«Chile cuenta con un germoplasma histórico y moderno… esencial para asegurar la competitividad del sector», concluye Mathias. La conferencia será la vitrina definitiva para demostrar que la avena chilena no es solo un commodity, sino un producto de alta ingeniería biológica.


📄 Documento Adjunto: Comunicado Oficial

Para detalles técnicos específicos, vocerías oficiales y contactos de prensa, acceda al comunicado original de la organización OAT 2026 a continuación:


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